Hace

Mucho Tiempo,

Junto con el primer ser humano, surgió la forma humana de aprender. Un impulso evolutivo nacido de la experiencia y la interacción con el entorno.

Con el tiempo, las personas comenzaron a buscar conocimientos específicos. Otras empezaron a ofrecerlos, y el aprendizaje comenzó a organizarse en torno a acuerdos voluntarios.

Al principio, a través de tutorías. Luego, mediante academias e institutos. Era un ecosistema abierto, diverso y descentralizado, en constante evolución.

Pero hace unos 200 años algo cambió. El aprendizaje comenzó a organizarse bajo una única experiencia para todos, indiferente a la singularidad de cada individuo.

Desde entonces, aprender se volvió una obligación. La curiosidad se apagó. La motivación cayó. Y los resultados están a la vista.

Y cuando millones de personas crecen desconectados de sí mismos y lejos de su potencial, algo más sucede:

La. Humanidad. Avanza. Más. Lento.

Nada de esto es una anomalía del sistema, sino una consecuencia natural de ignorar el combustible fundamental del aprendizaje: el interés individual.

Entendiendo esto, decidimos no crear una escuela mejor, sino una nueva experiencia de aprendizaje diseñada desde first principles.

Así nace Singular.

Una nueva experiencia diseñada desde first principles para el florecimiento individual y con el objetivo de formar builders, problem solvers y critical thinkers.